sábado, 18 de abril de 2020

¿DEMOCRACIA O DICTADURA EN EL SALVADOR? LA CUESTIÓN ES MÁS COMPLEJA DE LO QUE PARECE



Por: Juan V. Chopin.

Da la impresión, en la opinión pública salvadoreña, que alguien tiene intenciones de obligarnos a elegir entre la democracia o la dictadura. Otros opinan que nadie quiere obligar a nadie, es decir, que se trata de una tendencia natural en buena parte de la sociedad salvadoreña.
Es común ver en las redes sociales arengas a aplicar el artículo 87 de la Constitución de la República de El Salvador, el cual faculta al pueblo para el uso de la insurrección (cfr. también el art. 88). Al respecto, en algunos casos da la impresión que se secunda ese llamado sin saber exactamente lo que dice y significa ese artículo.
Últimamente hemos notado la desautorización mutua y frecuente entre los tres poderes del Estado salvadoreño. Lo cual pone en riesgo la estabilidad de la joven y débil democracia salvadoreña.
La excusa para invocar el artículo 87 es, actualmente, la pandemia del COVID-19.
Sin embargo, hay que tomar en cuenta, desde una postura racional y dialógica, que la Constitución Política de El Salvador que rige actualmente es la de 1983. Que ella no ha sido derogada y que, por tanto, su cumplimiento es obligatorio.
El pueblo, que es el soberano, puede cambiar esa Constitución, pero eso supone unas acciones y unos procedimientos ―más allá del twitter y del facebook―, que hasta la fecha no se han realizado. De ello queremos hablar.


1. DEFINICIÓN DE LOS TÉRMINOS
Por DEMOCRACIA se entiende el sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes.
Ahora bien, la DEMOCRACIA puede ser: DIRECTA, cuando el pueblo ejerce su soberanía directamente sin la intermediación de órganos representativos o REPRESENTATIVA, cuando el pueblo ejerce su soberanía a través de los órganos representativos que se eligen por votación.
Por tanto, el sistema político salvadoreño es una DEMOCRACIA REPRESENTATIVA, porque descarga en tres órganos la administración del Estado: órganos ejecutivo, legislativo y judicial. El texto de la Constitución no otorga poder sobre los otros órganos a ninguno de ellos en particular.
En cambio, por DICTADURA se entiende el régimen político en el que UNA SOLA PERSONA GOBIERNA CON PODER TOTAL, sin someterse a ningún tipo de limitaciones y con la facultad de promulgar y modificar leyes a su voluntad.


2. ESTADO, FORMA DE GOBIERNO Y SISTEMA POLÍTICO SALVADOREÑO
Por definición “El Salvador es un Estado soberano. LA SOBERANÍA RESIDE EN EL PUEBLO, que la ejerce en la forma prescrita y dentro de los límites de esta Constitución” (Art. 83). Dicho en modo sintético, el pueblo decide, pero no lo hace arbitrariamente y desordenadamente, sino regido y limitado por el texto de la Constitución.
Entonces, “el Gobierno es REPUBLICANO, DEMOCRÁTICO Y REPRESENTATIVO. El sistema político es pluralista y se expresa por medio de los PARTIDOS POLÍTICOS, que SON EL ÚNICO INSTRUMENTO PARA EL EJERCICIO DE LA REPRESENTACIÓN DEL PUEBLO DENTRO DEL GOBIERNO. Las normas, organización y funcionamiento se sujetarán a los principios de la democracia representativa. LA EXISTENCIA DE UN PARTIDO ÚNICO OFICIAL ES INCOMPATIBLE CON EL SISTEMA DEMOCRÁTICO y con la forma de gobierno establecidos en esta Constitución” (Art. 85).
Como se ve, el artículo 85 no admite el régimen de un partido único oficial. En esto hay ponerle atención a la palabra “oficial”, es decir un partido impuesto y excluyente. Pero puede suceder que en una votación legislativa haya preponderancia unánime de diputados de un solo partido político, con lo cual estaríamos en una democracia formal, pero en una dictadura “de facto”.


3. EL SALVADOR TIENE UNA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA Y LOS ÓRGANOS REPRESENTATIVOS DEL ESTADO SALVADOREÑO SON TRES
Así, “El PODER PÚBLICO EMANA DEL PUEBLO. Los órganos del Gobierno lo ejercerán independientemente dentro de las respectivas atribuciones y competencias que establecen esta Constitución y las leyes. Las atribuciones de los órganos del Gobierno son indelegables, pero ÉSTOS COLABORARÁN ENTRE SÍ EN EL EJERCICIO DE LAS FUNCIONES PÚBLICAS. Los órganos fundamentales del Gobierno son EL LEGISLATIVO, EL EJECUTIVO Y EL JUDICIAL. Los funcionarios del Gobierno son delegados del pueblo y no tienen más facultades que las que expresamente les da la ley” (Art. 86).
El artículo 86 insiste en el hecho de que el poder público reside en el pueblo. Pero advierte que no hay dependencia entre un órgano y el otro. Por ello, pretender justificar la preeminencia de un órgano sobre el otro no se justifica desde la Constitución. En el mejor de los casos, esos tres órganos deben colaborar entre ellos buscando el bien del pueblo.


4. EL DERECHO DEL PUEBLO SALVADOREÑO A LA INSURRECCIÓN (Art. 87) NO ES PARA CAMBIAR LA FORMA DE GOBIERNO, SINO PARA RESTABLECERLA Y MANTENER LA MISMA CONSTITUCIÓN
Como mínimo hay que tomarse el tiempo de leer literalmente lo que dice el artículo 87:
“Se reconoce el derecho del pueblo a la insurrección, para el solo objeto de RESTABLECER EL ORDEN CONSTITUCIONAL ALTERADO POR LA TRANSGRESIÓN DE LAS NORMAS RELATIVAS A LA FORMA DE GOBIERNO O AL SISTEMA POLÍTICO ESTABLECIDOS, O POR GRAVES VIOLACIONES A LOS DERECHOS CONSAGRADOS EN ESTA CONSTITUCIÓN. El ejercicio de este derecho NO PRODUCIRÁ LA ABROGACIÓN NI LA REFORMA DE ESTA CONSTITUCIÓN y se limitará a separar en cuanto sea necesario a los funcionarios transgresores, reemplazándolos de manera transitoria hasta que sean sustituidos en la forma establecida por esta Constitución. Las atribuciones y competencias que corresponden a los órganos fundamentales establecidos por esta Constitución, NO PODRÁN SER EJERCIDOS EN NINGÚN CASO POR UNA MISMA PERSONA O POR UNA SOLA INSTITUCIÓN”.
Algunas personas esgrimen el artículo 87 pensando que al aplicarlo, quedará gobernando en modo indefinido ESA PERSONA QUE TIENEN EN MENTE. Pues bien, eso no lo permite ese artículo. Y si tal cosa se da, es decir, que gobierne una sola persona, ello se admite solo transitoriamente, mientras se restablece el orden constitucional.
Además, hay que preguntarse: ¿quién va a determinar que se ha roto el orden constitucional? ¿Cómo procederá a demostrarlo? ¿Cómo se logrará que la mayor parte del pueblo esté de acuerdo en ello?


5. DECISIONES QUE PUEDE TOMAR EL PUEBLO SALVADOREÑO, POR SU PROPIA VOLUNTAD O INDUCIDO
Habiendo analizado el contenido del artículo 87 de la Constitución, los caminos que pueden recorrerse en el plano histórico, sin ser exhaustivos, son los siguientes:
a) Dar un GOLPE DE ESTADO e instaurar una dictadura, cambiando la forma de gobierno y el sistema político, algo que no tiene nada que ver con el artículo 87.
b) APLICAR EL ARTÍCULO 87 DE LA CONSTITUCIÓN, es decir insurreccionarse, para lo cual se requiere demostrar que (1) se ha roto el orden constitucional porque se han transgredido las normas que rigen la forma de gobierno o el sistema político; (2) que se han violado gravemente los derechos consagrados en la Constitución. Por tanto, esto excluye que una sola persona gobierne el país en modo permanente.
c) ESPERAR LAS ELECCIONES DEL 28 DE FEBRERO DEL AÑO 2021 y votar con normalidad, sin transgredir el orden constitucional, ni aplicar el artículo 87 de la Constitución. De modo que, si el partido político del gobierno actual obtiene la mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa puede reformar la Constitución, para lo cual requiere de dos legislaturas: una aprueba y la otra ratifica (cfr. Art. 248). Y ese mismo artículo dice algo muy importante: “No podrán reformarse en ningún caso los artículos de esta Constitución que se refieren a LA FORMA Y SISTEMA DE GOBIERNO, al territorio de la República y a la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República”. Es decir, que en todo caso hay que obedecer la ley.


6. LA FUERZA ARMADA
Cuando alguien pretende dar un golpe de Estado o hacer una insurrección tiene que contar con el apoyo de la fuerza armada. Al respecto hay que puntualizar.
a) Que, ciertamente “el Presidente de la República es el COMANDANTE GENERAL DE LA FUERZA ARMADA” (Art. 157 y 213). Y el artículo 212 dice también que “EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA PODRÁ DISPONER EXCEPCIONALMENTE DE LA FUERZA ARMADA PARA EL MANTENIMIENTO DE LA PAZ INTERNA, DE ACUERDO CON LO DISPUESTO POR ESTA CONSTITUCIÓN”.
Sin embargo, no se deben olvidar las restricciones que impone la Constitución en el artículo 168, parágrafo 12, es decir: “la actuación de la Fuerza Armada se limitará al tiempo y a la medida de lo estrictamente necesario para el restablecimiento del orden y cesará tan pronto se haya alcanzado ese cometido. El Presidente de la República mantendrá informada sobre tales actuaciones a la Asamblea Legislativa, la cual podrá, en cualquier momento, DISPONER EL CESE DE TALES MEDIDAS EXCEPCIONALES. En todo caso, dentro de los quince días siguientes a la terminación de estas, el Presidente de la República presentará a la Asamblea Legislativa, un informe circunstanciado sobre la actuación de la Fuerza Armada”.
b) También, no solo el Presidente de la República puede disponer de la Fuerza Armada, sino también los otros dos órganos del Estado, según lo que dice el artículo 212, esto es: “LOS ÓRGANOS FUNDAMENTALES DEL GOBIERNO MENCIONADOS EN EL ART. 86, PODRÁN DISPONER DE LA FUERZA ARMADA PARA HACER EFECTIVAS LAS DISPOSICIONES QUE HAYAN ADOPTADO, DENTRO DE SUS RESPECTIVAS ÁREAS CONSTITUCIONALES DE COMPETENCIA, PARA HACER CUMPLIR ESTA CONSTITUCIÓN”.
Por tanto, la Fuerza Armada no está solamente a disposición del Presidente de la República.
c) Finalmente, la Fuerza Armada, según el artículo 211, no puede tener afiliaciones político-partidistas: “La Fuerza Armada es una institución permanente al servicio de la Nación. Es obediente, profesional, APOLÍTICA y no deliberante”.


7. VALORACIONES FINALES
Para no caer en una situación de anomia social, las expectativas de la población deben pasar por las leyes que rigen la convivencia social.
Las situaciones de corrupción que históricamente constatamos y el deseo de un cambio profundo, buscando instaurar una sociedad más justa y solidaria, no se da de modo automático o por arte de magia. Se construye respetando las reglas del juego, aunque eso comporte la fatiga de dialogar y no poder hacer siempre lo que se quiere.
Las manifestaciones de odio y de intolerancia, que a diario constatamos, contra aquellos que no piensan como yo, no son un aporte real al cambio deseado, solo lo entorpecen. Hay que conocer y respetar el marco legal que nos rige, aunque sea imperfecto. Y buscar los caminos reales, que de momento se presentan como un deseo. La cuestión es más compleja de lo que parece.

lunes, 23 de marzo de 2020

RUTILIO GRANDE, MANUEL SOLÓRZANO Y NELSON RUTILIO LEMUS: PROTOMÁRTIRES DE EL SALVADOR


Juan José Tamayo
Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones “Ignacio Ellacuría”, de la Universidad Carlos III de Madrid, y director de San Romero de América, mártir por la justicia (Tirant lo Blanch, Valencia, 2015)

            El 12 de marzo de 1977 el jesuita Rutilio Grande, de 48 años, y los campesinos Manuel Solórzano, de 72 años, y Nelson Rutilio Lemus, de 16 años, fueron objeto de una emboscada por parte de una unidad de la Guardia Nacional de El Salvador, que ametralló el vehículo en el que viajaban los tres ocupantes y los asesinó a sangre fría cuando se dirigían a la población del Paisnal, donde había nacido Rutilio, para celebrar la eucaristía. Los primeros testigos del asesinato fueron los campesinos de Aguilares, de donde era párroco Rutilio, que encontraron los tres cuerpos “llenos de balas”.
Rutilio, Manuel y Nelson se convertían así en los protomártires de la persecución desatada por los militares y los sucesivos gobiernos salvadoreños apoyados por la oligarquía y, a partir de 1980, por los Estados Unidos, contra la Iglesia popular salvadoreña formada por comunidades eclesiales de base, sacerdotes, religiosos, religiosas, teólogos, teólogas, líderes y lideresas de comunidades, catequistas, etc., comprometidos en la defensa de los derechos humanos en un país donde estos eran transgredidos sistemáticamente, en la lucha por la justicia en un país donde reinaba la injusticia estructural y en la defensa de la vida de las mayorías populares amenazada a diario por un sistema militar, político y económico violento . 
La persecución se prolongó durante casi tres lustros y provocó, entre muchos asesinatos, los de monseñor Romero en 1980 y de los seis jesuitas y dos mujeres en 1989. 43 años después de aquel asesinato va a tener lugar la beatificación de los tres protomártires de Aguilares. ¿Quién es Rutilio Grande?
Nació en la pequeña población del Paisnal en 1928. Ingresó en el seminario de San José de la Montaña, de San Salvador, en 1941 y unos años después entró en la Compañía de Jesús. Estudió en la facultad de Teología de los jesuitas de Oña (Burgos, España), donde fue ordenado sacerdote en 1959. Fungió como formador del Seminario de San José de la Montaña y posteriormente como párroco de Aguilares.
Fue en Aguilares donde Rutilio hizo la opción radical por los colectivos campesinos empobrecidos, contribuyó a su concientización en la defensa de sus derechos en un lugar donde la tierra estaba en manos de unos pocos terratenientes y la mayoría de la población vivía en una situación de miseria, y redescubrió a Dios en medio de la marginación.
 “Dios –acostumbraba a decir en sus sermones- no está en las nubes acostado en una hamaca. A él le importa que las cosas les vayan mal a los pobres por aquí abajo”. A partir de la experiencia del Dios de los pobres y de un análisis crítico de la realidad, animó a los campesinos a organizarse y a reclamar sus derechos. En dicha tarea contó con el apoyo de otros sacerdotes de la zona, entre ellos al padre colombiano Mario Bernal.
            La reacción de los terratenientes no se hizo esperar. Acusaron a los sacerdotes de subversivos y de alterar el orden social. El sacerdote colombiano Mario Bernal, ya citado, párroco de Apopa, fue detenido, encarcelado, torturado y posteriormente expulsado del país por el Gobierno. El 13 de febrero de 1977 tuvo lugar una manifestación popular de protesta contra la expulsión del sacerdote colombiano, a la que siguió una eucaristía en la que Rutilio Grande denunció a los responsables de tamaña persecución contra la Iglesia de los pobres en una homilía conocida como el “Sermón de Apopa”:
            “¡Es peligroso ser cristiano en nuestro medio! –dijo-. ¡Es peligroso ser verdaderamente católico! Prácticamente es ilegal ser cristiano auténtico en nuestro país… ¡Ay de ustedes, hipócritas, que del diente al labio se hacen llamar católicos y por dentro son inmundicia de maldad! ¡Son Caínes y crucifican al Señor cuando camina con el nombre de Manuel, con el nombre de Luis, con el nombre de Chabela, con el nombre del humilde trabajador del campo!...
“Mucho me temo, mis queridos hermanos y amigos, que muy pronto la Biblia y el Evangelio no podrán entrar por nuestras fronteras. Nos llegarán las pastas nada más, porque todas sus páginas son subversivas… Mucho me temo, hermanos, que si Jesús de Nazaret volviera, como en aquel tiempo, bajando de Galilea a Judea, es decir, desde Chalatenango a San Salvador, yo me atrevo a decir que no llegaría, con sus homilías y acciones, en este momento, hasta Apopa.
“Yo creo que lo detendrían allí, a la altura de Guazapa. Allí lo pondrían preso y a la cárcel con él. Se lo llevarían a muchas Juntas Supremas por inconstitucional y subversivo. Al hombre-Dios, al prototipo de hombre, lo acusarían de revoltoso, de judío extranjero, de enredador de ideas exóticas y extrañas, contrarias a la ‘democracia’, es decir, contrarias a la minoría. Ideas contrarias a Dios, porque lo son del clan de Caínes. Sin duda, hermanos, lo volverían a crucificar” (puede leerse el texto completo de esta homilía en Carta a las Iglesias, año 17, n, 371, 1-15 de febrero: https://www.marxists.org/espanol/tematica/elsalvador/grande/1977/feb/13.htm.
           
Coincido con Martin Maier, autor de Oscar Romero. Mística y lucha por la justicia, prólogo de Jon Sobrino (Herder, Barcelona, 2005), en que con esta homilía Rutilio Grande firmó su sentencia de muerte. “Si le han asesinado por lo que hizo, yo tengo que seguir el mismo camino. Rutilio me ha abierto los ojos”, fue el  comentario de monseñor Romero, arzobispo de San Salvador y amigo de Rutilio ante los cadáveres de los tres asesinados, momento en el que se produjo su “conversión” a la Iglesia de los pobres.
A partir de ese momento Romero decidió no participar en acto alguno del Gobierno de El Salvador mientras no se investigara el crimen y no dejó de levantar su voz profética contra el Gobierno y contra la clase dominante, que quiso comprar su libertad de expresión con todo tipo de prebendas. El domingo 20 de marzo suspendió todos los servicios religiosos de la archidiócesis y celebró una sola misa delante de la catedral, a la que asistieron decenas de miles de personas.  
            Monseñor Romero reconoció que en Aguilares “se inició un movimiento atrevido de un evangelio más comprometido”. Presentó a Rutilio como “un peregrino campesino” y “hermano entre los pobres”, que encarnó a “un Cristo que es persecución…, enfermedad…, con su cruz a cuestas” y lo definió como “nuestro primer mártir”, que murió por defender la vida de los pobres”.      
Tras la muerte de Rutilio vinieron los asesinatos de otros sacerdotes, la represión generalizada contra la Iglesia católica, la transgresión sistemática de los derechos humanos y las masacres contra poblaciones civiles indefensas. Siguiendo el ejemplo de su amigo Rutilio, Romero denunció los abusos del Gobierno, que legitimaba la violencia hasta convertirla en uno de los pilares del Estado y mantenía a las mayorías populares en una situación crónica de pobreza estructural. Condenó la violencia del Ejército contra los líderes políticos, religiosos y sindicales defensores de los derechos humanos.
            Defendió un cambio de estructuras que permitiera un mejor reparto de la riqueza, y no sólo reformas de fachada que dejaran las cosas como estaban. Hizo constantes llamamientos a la reconciliación entre la guerrilla y ejército; una reconciliación que pasaba por el abandono de las armas y por la instauración de una sociedad más justa. Y todo ello a través de la palabra en sus homilías pronunciadas cada domingo en la catedral y transmitidas a todo el país por la radio de la diócesis.
           
Próxima la celebración del 40 aniversario del asesinato de monseñor Romero –el 24 de marzo- y cercana la fecha de la beatificación de Rutilio Grande, Manuel Solórzano y Nelson Rutilio Lemus, reconocidos como mártires, el papa Francisco ha calificado a Romero y a Rutilio de “un tesoro y una fundada esperanza para la Iglesia y la sociedad salvadoreña”.

martes, 22 de octubre de 2019

TEOLOGÍAS DEL SUR. EL GIRO DESCOLONIZADOR (Reseña)



Por: Oscar Alfredo Castro Ramírez

Ficha técnica
TAMAYO ACOSTA Juan José, Teologías del Sur. El giro descolonizador
Editorial Trotta, Madrid 2017.
Colección: Estructura y Procesos serie religión.
Serie: Religión.
249 páginas.
ISBN: 978-84-9879-707-7.

Datos del autor:
Juan José Tamayo Acosta, nació en Amusco, Palencia, 7 de octubre de 1946, es un teólogo español vinculado a la Teología de la Liberación, sobre la que ha trabajado abundantemente. Es secretario general de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII.
Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia Comillas en 1971. Doctor en Teología por la de Salamanca en 1976. Diplomado en Ciencias Sociales por el Instituto León XIII en 1972. Licenciado (1983) y doctor (1990) en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid. Ha sido profesor en diversas instituciones de España y América. Es profesor Titular de la Universidad Carlos III de Madrid, dirige actualmente la cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Ignacio Ellacuría de la Universidad Carlos III. Es cofundador y actual Secretario General de la progresista Asociación de Teólogos Juan XXIII, miembro de la Sociedad Española de Ciencias de las Religiones, del Comité Internacional del Foro Mundial de Teología y Liberación y del Consejo de Dirección del Foro Ibn Arabi. Profesor invitado en diferentes Masters en varias universidades, entre ellas: Autónoma de Madrid, Universidad de Córdoba, Universidad Pablo de Olavide, Carlos III de Madrid. Colabora en numerosas revistas españolas e internacionales de filosofía, teología, ciencias sociales y ciencias de las religiones. Imparte numerosas conferencias en Estados Unidos, España e Hispanoamérica.

Tesis central del libro:
La tesis central del libro Teologías del sur El giro descolonizador, se evidencia en la contradicción de la profesión de fe cristiana en el Dios único y universal, la igualdad de hombres y mujeres por el bautismo, en la misma esperanza de la salvación y una pertenencia a una comunidad, esto se desarrolla mediante la teología de la revelación, mediante las teologías y antropologías desarrolladas a lo largo de la zona sur del istmo, haciendo una teología desde el horizonte y opción por los pobres lo cual expresa una praxis como parte de la metodología y del propio contenido religioso buscando como horizonte de una teología histórico – crítica que presupone responder a los grandes problemas de nuestro tiempo, en diálogo con las diversas ciencias, en especial de la religión y de las culturas del norte y del sur.

Articulación del libro:
El libro Teologías del sur El giro descolonizador, presenta una estructura en siete capítulos, en el primer capítulo se presenta un análisis que tiene por eje central el análisis histórico-crítico de las religiones que el autor las llama hegemónicas, las cuales presentan un viaje del pluralismo hacia una marcada uniformidad, estas mismas son las que niegan la diversidad religiosa y cultural imponiéndose así un solo sistema de creencias.
Por otra parte, en el segundo capítulo propone un análisis centrado en las teologías emergentes postcoloniales y decoloniales, las cuales se ocupan de cuestionar a los sujetos teológicos únicos que tienen en sí un engaño, puesto que es falsamente universal y toma una cierta conciencia de la emergencia de los otros terrenos o estadios de la existencia humana, se puede observar en el análisis que realiza el autor la forma de como cuestiona el racismo epistemológico europeo el cual conlleva a una descolonización. Ayudan mucho en este capítulo los estudios de los teólogos uno de ellos la Asociación Ecuménica de los teólogos tercermundistas y el Foro Social Mundial de la teología de la liberación el cual apunta a “la búsqueda de otro mundo posible”.
El capítulo tercero se dedica a la teología africana, en el que el autor analiza el proceso de su construcción como discurso de su identidad propia; se tiene una atención especial a la teología contextual surafricano esto con el propósito de recuperar la filosofía del Ubuntu que tiene como característica el principio “yo soy, si tú también eres”; la parte que dedica al capítulo cuarto es ocupado por la teología negra de la cual para muchas personas es de creer que su origen son las personas del áfrica pero en este capítulo es desmentido y se afirma que la teología negra es de origen estadounidense, puesto que es una teología del sur global nace sí en Norteamérica por influjo de áfrica en la década de los setentas en tiempos de Martin Luther King, y de la lucha por el poder del negro, liderado por Malccolm X. inspirado por la influencia negra.
El quinto capítulo denota las aportaciones a la teología asiática descubiertas por el autor en su participación en congresos de teología, se evidencian dos líneas conductuales: 1. La teología de la liberación; 2. La de las religiones que se unen entre sí con mucha frecuencia a las cuales se les dedica el capítulo seis un análisis más riguroso, en este análisis se dedica un aporte elocuente de la teología de la liberación a la cual el autor muestra un panorama general rescatando el aporte más significativo de esta teología desde un punto de vista metodológico e igualmente epistemológico se muestra un acercamiento a las tendencias más significativas las cuales son: la feminista; la afrodescendiente; la indígena, la teología de pluralismo religioso y teología económica de la liberación.
En el séptimo capítulo habla de la teología latinoamericana, que es la más antigua y que está estrechamente unida a las raíces de las comunidades originales. En la parte final del libro se refiere a la diversidad de la cultura de la cual podemos decir que aun en estas diversas expresiones culturales de los pueblos una teología en gestación que nuestra la realidad del pueblo.

Valoración personal:
La lectura del libro Teologías del sur. El giro descolonizador, de Juan José Tamayo Acosta, presenta un análisis abierto a considerar las diversas teologías y a su vez podemos observar que durante el desarrollo de la exposición que el autor realiza existe una exigencia a todo aquel que se hace llamar cristiano, y que como creyente es capaz de guardar fidelidad a lo que el cómo cristiano profesa con certeza y asegura con su fe. Basados en las diversas teologías presentadas por el autor, valorando a demás todos aquellos atropellos que ha soportado a lo largo de la historia, como se puede evidenciar en el caso de la teología negra y la teología de la liberación en el continente latinoamericano, nos ayudará para concederle al pasado un valor preponderante que nos permite verlo con ojos de gloria, es decir, viendo el presente con más certeza y seguridad de los que creemos. El giro descolonizador nos ayuda a poder experimentar los cambios en el pasado que dieron paso a lo que hoy se es y se vive con armonía y sobre todo expresando una adecuación en la forma de creer que nos abre más el camino para continuar en el desarrollo teológico, entrando en el diálogo con las demás teologías que se nos presentan.  

LAUDATO SI (Reseña)

Por: Ernesto de Jesús Arce Alonzo 


Ficha técnica
 Papa Francisco, Laudato Si, sobre el cuido de la casa común.
Editorial Vaticana, Ciudad del Vaticano, 2015.
161 páginas.

Jorge Mario Bergoglio nació en Buenos Aires, el 17 de diciembre de 1936; fue ordenado sacerdote en la Compañía de Jesús el 13 de diciembre de 1969, casi dos décadas después fue elegido obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992, en la catedral de Buenos Aires por el cardenal Antonio Quarracino, arzobispo de Buenos Aires, cinco años después fue promovido a arzobispo coadjutor de Buenos Aires (3 de junio de 1997), e inició su ministerio pastoral como undécimo arzobispo de Buenos Aires el 28 de febrero de 1998. Bergoglio es nombrado cardenal del título de San Roberto Belarmino de nuevo por Juan Pablo II en el consistorio del 21 de febrero de 2001. Fue elegido papa el 13 de marzo del 2013

Tesis central del libro
El tema central del contenido es la ecología, desde una perspectiva integral, es decir, abordando todas sus dimensiones: natural, humana, social, económica. El Papa nos ofrece una panorámica de su pensamiento sin adherirse a ninguna teoría científica sobre el cambio climático, sino buscando la apertura de un rico debate sobre estas cuestiones desde todas las perspectivas, y sin olvidar la centralidad y responsabilidad del ser humano.

Articulación del libro
En esta encíclica el Papa se dirige a todos los habitantes del planeta, planteando una visión en continuidad con sus antecesores y una armonía con pensadores no católicos, hace un llamado urgente a todas las personas a un nuevo dialogo sobre el cómo estamos forjando el futuro del planeta.
 El docuemento consta de 6 capítulos: el primer capítulo comienza con la presentación actual del planeta  en base a los mejores hallazgos científicos disponibles, en el segundo capítulo hay una revisión bíblica y de la tradición judeo-cristiana de la cración, el tercer capítulo analiza la raíz de los problemas de la tecnocracia y de un execivo egocentrismo del ser humano, en el cuarto capítulo se propone una “ecología integral” que respeta claramente sus dimensiones humanas y sociales inseparablemete ligada a la cuestión ambiental, en esta perspectiva en el quinto capítulo el Papa Francisco  propone iniciar un diálogo honesto en todos los niveles de la vida social, económica y política, que construya procesos de toma de decisiones transparentes y nos recuerda que ningún proyecto puede ser efectivo si no es alentado por una conciencia formada y responsable, para esto en el sexto capítulo  propone líneas de acción para ayudar al crecimiento en los niveles educativo, espiritual, eclesial, político y teológico.

Valoración Crítica
En el documento encontramos profundas reflexiones en torno a la situación actual del planeta, se deja entre ver en esta reflexión que se sigue la línea de la defensa de los marginados y olvidados,  la íntima relación que hay entre la fragilidad del planeta y la de los pobres, la convicción de que todo el mundo esta conectado y las consecuencias nos afectan a todos, y la  crítica que se hace al fundamento de la nueva era, los nuevos paradigmas y las formas de poder derivadas de la tecnología, olvidando a la madre tierra que es casa de todos.


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