viernes, 5 de junio de 2009
Una nueva experiencia
sábado, 21 de febrero de 2009
Una iglesia "extro-vertida" y "di-vertida"

miércoles, 11 de febrero de 2009
!Ya vine de donde andaba!

Quiero hacer un par de observaciones.
De Europa me impresiona el respeto que hay por las cuestiones culturales. No la idealizo, pero, ciertamente el dato es evidente: en Europa se respira cultura.
De los estudios, sostengo que no importa donde uno se encuentre, si realmente se desea aprender. Pues, si por aprender se entiende la acumulación de datos bibliográficos, pues para ello no se necesita salir de casa. De lo que más he aprendido es del contacto con estudiantes y profesores de todo el mundo. Eso no tiene precio. Delante a la multiculturalidad queda claro que la visión provincial que uno porta consigo se queda cortísima.
Sostengo que es un mito, y lo afirmo, el pensar que la mera pertenencia a un ambiente cultural primermundista asegure inteligencia. He conocido inteligentísimos alemanes, pero también alemanes brutos e ignorantes. Nunca me crucé con un norteamericano, inglés o francés, de ellos no puedo opinar, pero la cosa no es muy diversa.
Descubrí que los mejores para aprender lenguas extranjeras son los africanos. Que todos los estudiantes que hablan inglés o alemán dificilmente expresan con propiedad las lenguas latinas (español, francés, italiano...), y, siempre quieren que los profesores los examinen en inglés.
Establecí amistad con mucha facilidad con estudiantes africanos, chinos, palestinos, húngaros, lituanos, latinoamericanos, rumanos, de la India e italianos.
Pagarse uno mismo los estudios en Europa, con el perdón de ustedes, es "perro". Pero, vale la pena.
Me lamento:
Haber perdido a mi padre y mi madre mientras estuve estudiando en Roma.
Que los políticos le mientan a los salvadoreños diciéndoles que en El Salvador estamos bien, eso no es verdad, están bien los mafiosos. Es verdad, como toda ciudad, también Roma es peligrosa, pero, sinceramente, nunca me levanté pensando que un marero me iba a apuntar una pistola a la cabeza o que alguien se iba a subir al bus a robarle a toda la gente. Nunca vi un cobrador que me sonara monedas, pidiéndome el pasaje con modales de condenado.
Que, mientras en Europa, si destacas en una disciplina tienes trabajo seguro, en El Salvador, es absurdo, todos te ven como "cuerpo extraño", como una especie de amenaza que camina. Saber mucho en El Salvador puede costar la vida. Si no, que nos lo cuente Ellacuría.
Sufro mucho en mi patria con la impuntualidad y la falta de sistematicidad. El nacionalismo romántico lo considero inútil y nocivo. Es verdad, a veces soy fastidioso en ese sentido. Me desespera que la gente no haga lo que tiene que hacer de modo inmediato, pues eso es el principio de todo sometimiento y subdesarrollo.
Regreso y estoy contento por ello. No suelo sufrir de eso que la gente llama "depresión". Creo que cuando uno se propone algo, exceptuando la muerte y la enfermedad grave, debe concluirlo. Me declaro absolutamente contrario al conformismo, me dá náusea la gente que se compara con el que está en peores condiciones, hay que exigirse siempre cada vez más y más, sin exceder los límites que impone la salud. De otro modo no se entendería lo que dice Jesús en el evangelio de Mateo 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Bueno, casi nunca hago este tipo de discurso personal, pero tenía ganas de hacerlo y cuando tengo ganas de hacer algo, y están dadas las condiciones, lo hago.
Ah, no es casual que llegue a finales de febrero, con todo y mi bibliotequita. Que nadie sienta miedo, les invito a que nos movamos con determinación hacia la transformación de nuestra sociedad tomando decisiones concretas y programadas, y eso sí, nunca de la parte de los traidores y mafiosos que oprimen a nuestro pueblo.
Saludos a todos y todas. Juan Chopin les aprecia muchísimo y les invita a superar la mediocridad, a ser exigentes, sistemáticos, generosos... etc, etc, etc...

