martes, 14 de septiembre de 2021

ABORTO, MATRIMONIO IGUALITARIO, FAMILIA, EDUCACIÓN, LIBERTAD DE CULTO Y EUTANASIA. TEMAS DE INTERÉS PARA LA COMUNIDAD CRISTIANA Y PARA LOS CIUDADANOS EN GENERAL, PRESENTES EN LA PROPUESTA DE REFORMA A LA CONSTITUCIÓN HECHA POR EL GOBIERNO DE EL SALVADOR



Por: Juan Vicente Chopin


El denominado ANTEPROYECTO DE REFORMAS A LA CONSTITUCIÓN DE LA

REPÚBLICA DE EL SALVADOR propuesto por Gobierno actual, se refiere a una serie de aspectos que atañen directamente a la moral cristiana, pero que tienen un impacto en la conciencia social de todos los salvadoreños, creyentes o no.

Por ello hacemos el planteamiento general de la cuestión, quedando a la espera de que se proceda al análisis especializado de cada uno de los aspectos, puesto que una decisión tan seria no debería ser aprobada sin la debida discusión multisectorial y con el criterio de los profesionales implicados en ella.

Lo más lamentable sería que sea el resultado de una decisión autoritaria avalada por la sumisión de los legisladores, que se limiten a apretar un botón para decir que sí al capricho de un individuo, aunque se trate del presidente de la República.

 

1.      ABORTO

 

En el CAPITULO UNO: LA PERSONA HUMANA Y LOS FINES DEL ESTADO, en la Constitución vigente dice:

 

Art. 1.- «El Salvador reconoce a la persona humana como el origen y el fin de la actividad del Estado, que está organizado para la consecución de la justicia, de la seguridad jurídica y del bien común. Asimismo, reconoce como persona humana a todo ser humano desde el instante de la concepción.

En consecuencia, es obligación del Estado asegurar a los habitantes de la República, el goce de la libertad, la salud, la cultura, el bienestar económico y la justicia social».

 

 

En cambio, en la propuesta de reforma se propone la siguiente redacción:

 

Art. 1.- «Asimismo, reconoce como persona humana a todo ser humano en general desde el instante de la concepción y se reconoce a su vez el derecho a la vida tanto del no nacido como de la gestante. En caso de colisión de derechos la ley establecerá lo pertinente».

 

En la nueva Constitución, se propone también la sustitución del artículo 25 en el sentido siguiente:

 

Art. 25.- Se reconoce el derecho a la objeción de conciencia el cual será regulado por la ley.

 

 

COMENTARIO:

 

·         El no nacido, en términos generales se entiende «el ser humano en el período de su vida que va desde el momento de la concepción (fecundación) hasta el momento de su nacimiento y se desarrolla en las etapas diferenciadas de embrión y feto». Este primer término requiere la explicación médica de las distintas etapas del desarrollo del niño en el seno de la madre. En principio no genera mayor dificultad.

·         En cambio, la expresión «la gestante» va más allá del concepto clásico MADRE. La GESTANTE puede ser la MADRE en sentido clásico, pero puede ser también la gestante SUBROGADA o SUSTITUTA. Se trata del tipo de embarazo en el que una mujer lleva en su vientre un bebé, en lugar de otra persona que no puede o no quiere tener hijos, hasta dar a luz. Por ejemplo: por esterilidad, una pareja homosexual o una modelo que no quiere desfigurar su cuerpo. En un embarazo subrogado, se forma un embrión con espermatozoides donados que fecundan los óvulos de la gestante subrogada o los óvulos de una donante. El embrión se implanta en el útero de la gestante subrogada, quien continúa el embarazo hasta que nace el bebé. 

·         Uso de CÉLULAS MADRE, ESTAMINALES, PRIMORDIALES O TRONCALES. Son células que tienen la capacidad de transformarse en otros tipos de células, incluidas las del cerebro, el corazón, los huesos, los músculos y la piel.  Las células estaminales pluripotenciales de origen embrionario son obtenidas a partir de la masa celular interna de un blastocisto (epiblasto) y tienen la potencialidad de formar las tres láminas embrionarias, pero son incapaces de formar un embrión ya que no pueden diferenciarse en placenta (trofoblasto). Estas células pueden ser utilizadas en la medicina, pero también en el comercio de productos de belleza. Placenta y materia fetal sería la materia prima.

·         La incorporación del artículo 25 (la OBJECIÓN DE CONCIENCIA) cae por su peso, dado que, al abrir la posibilidad de legalizar en aborto, los médicos pueden ampararse en él para negarse a realizar el aborto en su forma inducida y en las causales que establezca la ley.

·         La doctrina de la Iglesia Católica se mantiene firme en uno de sus principios: «La tradición de la Iglesia ha sostenido siempre que la vida humana debe ser protegida y favorecida desde su comienzo como en las diversas etapas de su desarrollo» (Congregación Para la Doctrina de la Fe, Declaración sobre el aborto: 18.11.1974). La documentación relativa al tema es muy amplia, por lo cual se requiere un estudio especializado del mismo.

 

 

2.      LA LIBERTAD DE CULTO

 

En el TITULO II: LOS DERECHOS Y GARANTIAS FUNDAMENTALES DE LA PERSONA. CAPITULO I: DERECHOS INDIVIDUALES Y SU REGIMEN DE EXCEPCION. SECCION PRIMERA: DERECHOS INDIVIDUALES.

 

En la Constitución Vigente:

 

Art. 25.- Se garantiza el libre ejercicio de todas las religiones, sin más límite que el trazado por la moral y el orden público. Ningún acto religioso servirá para establecer el estado civil de las personas.

 

Art. 26.- Se reconoce la personalidad jurídica de la Iglesia Católica. Las demás iglesias podrán obtener, conforme a la ley, el reconocimiento de su personalidad.

 

 

Se propone la reforma del artículo 26 en el sentido siguiente:

 

Art. 26.- Se garantiza el libre ejercicio de todas las religiones y otras expresiones de fe, sin más límite que el trazado por la moral y el orden público; quienes podrán obtener el reconocimiento de su personalidad conforme a la ley.

Se reconoce la personalidad jurídica de la cual gozan las religiones y expresiones de fe ya existentes. Una ley regulará lo pertinente.

 

COMENTARIOS:

 

·         En esta parte de la reforma la Iglesia Católica pierde su privilegio en lo que respecta la obtención de la personería jurídica y queda en igualdad de condiciones con las demás expresiones religiosas aceptadas por el Estado.

·         Esto supone que se revisen las relaciones del Estado salvadoreño con el Estado Vaticano, para saber en qué condiciones quedan los acuerdos entre ambas partes.

·         Dado el momento histórico, afirmar que «todas las religiones y expresiones de fe» pueden obtener el reconcomiendo de su personalidad, abre las puertas a que expresiones religiosas de todo género puedan solicitar dicha personalidad, incluidas las sectas satánicas.

 

 

3.      MATRIMONIO Y FAMILIA

 

En lo que se refiere el CAPITULO II: DERECHOS SOCIALES. SECCIÓN PRIMERA: FAMILIA, la Constitución vigente dice:

 

Art. 32.- La familia es la base fundamental de la sociedad y tendrá la protección del Estado, quien dictará la legislación necesaria y creará los organismos y servicios apropiados para su integración, bienestar y desarrollo social, cultural y económico.

El fundamento legal de la familia es el matrimonio y descansa en la igualdad jurídica de los cónyuges.

El Estado fomentará el matrimonio; pero la falta de este no afectará el goce de los derechos que se establezcan en favor de la familia.

 

En la nueva Constitución se propone la reforma del artículo 32 en el sentido siguiente:

 

Art. 32.- Toda persona sin restricción alguna tiene derecho a una familia. La familia es la base de la sociedad y tendrá el reconocimiento y la protección del Estado, cualquiera que fuera su conformación, quien dictará la legislación necesaria y creará los organismos y servicios apropiados para su integración, bienestar y desarrollo social, cultural y económico.

La familia se constituye por el matrimonio o por otros vínculos jurídicos y descansa en la igualdad de derechos, deberes y oportunidades de todos sus integrantes.

El Estado garantizará la protección jurídica de los diversos tipos de conformación familiar.

 

Art. 34.- …Se considera el derecho a la adopción de interés social. El Estado deberá garantizar que los procedimientos de adopción sean eficientes en aras del interés superior de la niñez y la adolescencia.

 

 

COMENTARIO:

 

·         En la propuesta de reforma se pretende superar la forma clásica familia: esposa, esposo, hijos; hombre, mujer, hijos. En cambio, se mantiene el principio de que la familia es la base de la sociedad, pero se deja abierta su conformación: CUALQUIERA QUE FUERA SU CONFORMACIÓN. Se habla así, de LOS DIVERSOS TIPOS DE CONFORMACIÓN FAMILIAR.

·         Es obvio que se abre la posibilidad a la legalización de los matrimonios igualitarios, entre personas del mismo sexo.

·         Los dos comentarios anteriores dan paso al artículo 34, que trata del derecho a la adopción. El derecho a la adopción en primera instancia corresponde a los menores, que necesitan las figuras paternas y maternas. Es sabido que, con mucha frecuencia, este derecho se aplica a la pareja de adultos que quiere adoptar. En sentido estricto se debería hablar del derecho a ser adoptado.

 

 

4.      EDUCACIÓN

 

En la SECCIÓN TERCERA: EDUCACIÓN, CIENCIA Y CULTURA de la Constitución vigente:

 

 

Art. 57.- La enseñanza que se imparta en los centros educativos oficiales será esencialmente democrática.

 

 

En la nueva Constitución:

 

Art. 57.- La enseñanza que se imparta en los centros educativos oficiales será esencialmente democrática y laica.

 

COMENTARIOS:

 

·         El artículo 57 tiene una sola variación y es una palabra, afirmando que la educación no solo es democrática, sino también LAICA.

·         Por “laica” se entiende que el Estado no es confesional y que, excluye a priori la injerencia de instituciones religiosas en el diseño curricular de la formación de los ciudadanos salvadoreños.

·         En 1950, San Óscar Arnulfo Romero, entonces sacerdote de la diócesis de San Miguel, emprendió una ardua campaña para revertir la reforma liberal de la educación, que entonces se propugnaba. De hecho, recogió 200 mil firmas para presentarla ante la Asamblea Legislativa de la época.

·         Es contradictorio que se proclame la forma laica de la educación, cuando en el recinto legislativo y por decreto, se haya colocado la frase: PUESTA NUESTRA FE EN DIOS. Procede entonces retirar la frase, en razón de una ética secular, es decir, laica.

·         Si educación estatal en El Salvador fuera de primer nivel, su forma privada carecería de sentido. Y, sin embargo, en un estado pluralista los padres de familia tienen derecho a determinar qué tipo de formación escolar quieren o prefieren para sus hijos.

 

 

5.      EUTANASIA

 

En lo que se refiere el CAPITULO II: DERECHOS SOCIALES. SECCIÓN CUARTA: SALUD PÚBLICA Y ASISTENCIA SOCIAL, la Constitución vigente dice:

 

Art. 65.- La salud de los habitantes de la República constituye un bien público. El Estado y las personas están obligados a velar por su conservación y restablecimiento.

El Estado determinará la política nacional de salud y controlará y supervisará su aplicación.

 

En la nueva Constitución se propone la reforma del artículo 65 en el sentido siguiente:

 

Art. 65.- La salud de los habitantes de la República constituye un bien público. El Estado y las personas están obligados a velar por su conservación y restablecimiento.

El Estado determinará la política nacional de salud y controlará y supervisará su aplicación, garantizando que todos los habitantes tengan acceso a ella y a la debida información sin discriminación de ninguna índole.

Se reconoce el derecho a la donación de órganos y de igual forma el derecho a una muerte digna, previamente consentida, una vez agotados los medios científicos y naturales para el tratamiento de una enfermedad o condición médica; una ley especial regulará lo pertinente.

 

 

COMENTARIOS:

 

·         El artículo 65 de la reforma introduce el tema de la EUTANASIA. Literalmente significa: «muerte buena» o feliz. Por tal se entiende la posibilidad legal de decidir sobre la propia vida, en ciertas condiciones de salud. Estamos hablando de una muerte asistida.

·         La forma más común de eutanasia es la natural, por tal se entiende la que se da cuando los familiares se llevan a enfermos terminales a su casa, para que mueran en el seno de su familia.

·         De nuevo se requiere la aplicación del artículo 25, que trata de la OBJECIÓN DE CONCIENCIA. Los médicos amparándose en él, pueden negarse a asistir a una persona que solicita el suicidio médico.

·         Tanto en el caso del aborto asistido como en el de la eutanasia, al ser legalizados, se abre paso a todo un comercio que tiene como materia prima la vida de las personas. Este aspecto también reclama una discusión especializada.

 

 

CONCLUSIÓN:

 

1.      Todos los elementos planteados (aborto, matrimonio igualitario, familia, educación, libertad de culto, eutanasia) encuentran eco en la vida de las personas, es decir, forman parte de sus preocupaciones. Esto no constituye problema.

2.      Las legislaciones que en dichas materias encontramos en diversos países del mundo, no se hicieron en una misma reforma, sino que se han ido discutiendo gradualmente y bajo la consulta de especialistas en cada área de competencia. Aprobarlas en bloque introduciría un terremoto moral y social en la población salvadoreña.

3.      Lo que hemos intentado es establecer los elementos que interesan directamente a la moral y la ética cristianas, para poder hacerse una idea de la dimensión que supone la reforma a la Constitución de la República de El Salvador.

4.      Finalmente, hay que cuidarse de no favorecer la perpetuación de un individuo en el poder siendo objeto de la estrategia de presentarnos y aceptar puntos en la Constitución que son de nuestro agrado.

5.      En cada uno de los casos presentados se requiere una adecuada y pertinente discusión.

 

jueves, 26 de agosto de 2021

Idolatría del dinero y divinización del mercado en el magisterio social del Papa Francisco

 


Por: Juan Vicente Chopin

 

1.      La concepción de un Dios trascendente ha sido sustituida por una forma materializada del mismo, entendiendo por tal la divinización de la riqueza. El Papa Francisco, sumándose a los críticos de la racionalidad instrumental, no cree en las formas mágicas de resolver los problemas de la sociedad: «conviene evitar una concepción mágica del mercado, que tiende a pensar que los problemas se resuelven sólo con el crecimiento de los beneficios de las empresas o de los individuos» (Laudato Si’, n. 190).

 

2.      Para lograr el propósito del n. 1 de esta nota, desarrollamos una de las tesis centrales del magisterio del Papa Francisco, la que reza de la siguiente manera: «Una de las causas de esta situación se encuentra en la relación que hemos establecido con el dinero, ya que aceptamos pacíficamente su predominio sobre nosotros y nuestras sociedades. La crisis financiera que atravesamos nos hace olvidar que en su origen hay una profunda crisis antropológica: ¡la negación de la primacía del ser humano! Hemos creado nuevos ídolos. La adoración del antiguo becerro de oro (cf. Ex 32,1-35) ha encontrado una versión nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la economía sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano. La crisis mundial, que afecta a las finanzas y a la economía, pone de manifiesto sus desequilibrios y, sobre todo, la grave carencia de su orientación antropológica que reduce al ser humano a una sola de sus necesidades: el consumo» (Evangelii Gaudium, n. 55).

 

3.      La tesis relativa a la crisis antropológica de la idolatría del dinero es desarrollada en los cuatro «no» del Papa contra el capitalismo salvaje:

 

a) «No a una economía de la exclusión» (Ibídem, nn. 53-54). «Así como el mandamiento de “no matar” pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir “no a una economía de la exclusión y la inequidad”. Esa economía mata. No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en situación de calle y que sí lo sea una caída de dos puntos en la bolsa». El argumento central de este primer «no» se apoya en las tesis sociológicas de Zygmunt Bauman; en particular «la cultura del descarte». Además, sostiene que dicha exclusión «expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante». Según esto: «La cultura del bienestar nos anestesia y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras todas esas vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un mero espectáculo que de ninguna manera nos altera».

 

b) «NO A LA NUEVA IDOLATRÍA DEL DINERO» (Ibídem, nn. 55-56). La idea central aquí es la que aparece en la tesis expresada en el segundo numeral de esta nota: la crisis antropológica. El numeral 56 es una explanación de esa tesis, y reza de la siguiente manera: «Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz. Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera. De ahí que nieguen el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común. Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas. Además, la deuda y sus intereses alejan a los países de las posibilidades viables de su economía y a los ciudadanos de su poder adquisitivo real. A todo ello se añade una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta, que han asumido dimensiones mundiales. El afán de poder y de tener no conoce límites. En este sistema, que tiende a fagocitarlo todo en orden a acrecentar beneficios, cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta».

 

c) «NO A UN DINERO QUE GOBIERNA EN LUGAR DE SERVIR» (Ibídem, nn. 57-58). En este «no» el argumento se centra en la ética: «Tras esta actitud se esconde el rechazo de la ética y el rechazo de Dios. La ética suele ser mirada con cierto desprecio burlón. Se la siente como una amenaza, pues condena la manipulación y la degradación de la persona. En definitiva, la ética lleva a un Dios que espera una respuesta comprometida que está fuera de las categorías del mercado». Así, la exhortación va en la línea de actuar bajo una ética en favor de la dignidad humana: «Una reforma financiera que no ignore la ética requeriría un cambio de actitud enérgico por parte de los dirigentes políticos, a quienes exhorto a afrontar este reto con determinación y visión de futuro, sin ignorar, por supuesto, la especificidad de cada contexto. ¡El dinero debe servir y no gobernar! El Papa ama a todos, ricos y pobres, pero tiene la obligación, en nombre de Cristo, de recordar que los ricos deben ayudar a los pobres, respetarlos, promocionarlos. Os exhorto a la solidaridad desinteresada y a una vuelta de la economía y las finanzas a una ética en favor del ser humano».

 

d) «NO A LA INEQUIDAD QUE GENERA VIOLENCIA» (Ibídem, nn. 59-60). Las ideas principales de este cuarto «no» son las siguientes: «En muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión. Cuando la sociedad —local, nacional o mundial— abandona en la periferia una parte de sí misma, no habrá programas políticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad. Esto no sucede solamente porque la inequidad provoca la reacción violenta de los excluidos del sistema, sino porque el sistema social y económico es injusto en su raíz. Así como el bien tiende a comunicarse, el mal consentido, que es la injusticia, tiende a expandir su potencia dañina y a socavar silenciosamente las bases de cualquier sistema político y social por más sólido que parezca». En el fondo -continúa diciendo el Papa- «los mecanismos de la economía actual promueven una exacerbación del consumo, pero resulta que el consumismo desenfrenado unido a la inequidad es doblemente dañino del tejido social. Así la inequidad genera tarde o temprano una violencia que las carreras armamentistas no resuelven ni resolverán jamás. Sólo sirven para pretender engañar a los que reclaman mayor seguridad, como si hoy no supiéramos que las armas y la represión violenta, más que aportar soluciones, crean nuevos y peores conflictos».

 

4.      IDOLATRÍA DEL DINERO EN LA MISMA IGLESIA CATÓLICA. Pero la idolatría del dinero y la divinización del mercado no se da solamente fuera de la Iglesia. También en ella se produce ese desorden. Iniciando su pontificado, por ejemplo, el Papa Francisco ha tenido que destituir al llamado «obispo del lujo», el alemán Franz-Peter Tebartz-van Elst, obispo de Limburgo. Este obispo había construido su residencia episcopal a un valor de 31 millones de euros. El Papa lo destituyó de su cargo el 23 de octubre de 2013. Últimamente, el Papa procesa judicialmente al cardenal Giovanni Angelo Becciu, acusado de corrupción con fondos de la Santa Sede. La primera audiencia se realizó el martes 27 de julio del corriente año. Y hay otros procesos para depurar no solo al Banco Vaticano, sino también a la Curia Romana, es decir, al aparato burocrático de la Santa Sede. Se piensa que si el Papa supiera quiénes son los prelados (sacerdotes, obispos, cardenales, etc.) y los laicos involucrados en corrupción eclesiástica, sin duda los destituiría de sus cargos.

 

5.      EL BECERRO DE ORO A LAS CRIPTO MONEDAS. La maldita sed del dinero («auri sacra fames») de la que hablaba Virgilio es muy antigua. Se preguntaba el poeta Virgilio, el guía de Dante por el Infierno: «¿a qué llevas a los pechos mortales, maldito deseo del oro?» (Eneida, III, 56-57). La idolatría o fetichismo del dinero y la divinización del merado es una sed desmesurada por la riqueza.

 

a)      EL BECERRO DE ORO. Es común en la tradición cristiana referirse al famoso pasaje bíblico del Éxodo (Capítulo 32) para ilustrar el tipo de idolatría que sustituye el verdadero culto a Dios por una realidad material o, peor aún, que utiliza el nombre de Dios, para justificar los propios intereses y ambiciones. Estamos en el contexto de las primeras conformaciones de los códigos de leyes que van a regir al Pueblo de Israel. En este momento el protagonista es Yahvé y los patriarcas. En concreto los hermanos Moisés y Aarón.

Una de las principales prescripciones de este código decía: «No haréis junto a mí dioses de plata, ni os haréis dioses de oro» (Éxodo 20,23). Esa fue la prescripción que los israelitas no respetaron.

Por instrucciones de Yahvé, Moisés subió al monte Sinaí para recibir las tablas de piedra escritas por el dedo de Dios. Pero Moisés tardaba en bajar del monte. Entonces el pueblo pidió a Aarón que les hiciera un dios que fuera delante de ellos. Así lo hizo Aarón, construyó el becerro con las joyas ofrecidas por el pueblo. Y se dijeron: «Este es tu Dios, Israel, el que te ha sacado de la tierra de Egipto» (Éxodo 32,4). La sustitución de un Dios por otro estaba hecha. Yahvé monta en cólera y ordena a Moisés bajar del monte para ver lo que había sucedido, puesto que pretende aniquilarlos. Moisés trató de aplacar la ira de Yahvé y éste accede a su petición de no destruir a Israel, aunque después se dice que sí hubo castigo.

Es interesante que, al llegar al campamento, Moisés rompe las tablas de la Ley, destruye al becerro haciéndolo ceniza, la cual mezcla con agua y la da a beber a los idólatras. Es cierto modo hace responsable a los israelitas de su idolatría. Beber la mezcla de agua con la ceniza del ídolo es asumir la consecuencia de su decisión, lo cual queda evidenciado cuando Moisés discute con Aarón por haber construido el becerro y este le da una respuesta taxativa: «Tú mismo sabes que este pueblo es inclinado al mal» (Éxodo 32,22).

Al mantenerse en la idolatría, Moisés se une con los levitas para asesinar a los idólatras. Fueron asesinados tres mil hombres. El relato termina diciendo: «Y Yahvé castigó al pueblo a causa del becerro fabricado por Aarón» (Éxodo 32,35). Este dato también es importante, puesto que, como afirma el Papa Francisco, la ambición entre hermanos casi siempre termina en violencia.

El análisis de este pasaje deja en evidencia algunas cuestiones: 1. El becerro es una construcción humana, con connotaciones divinas, pero a medida de sus propios intereses. Y como tal, es dado a beber el caldo de sus desechos para que los idólatras asuman sus propias responsabilidades. Si ese es su Dios, no se puede culpar al Dios trascendente de sus propias decisiones. 2. La ruptura del código rompe la alianza entre lo inmanente y lo trascendente. Estas dos divinidades son incompatibles. 3. La dialéctica entre el ídolo y el Dios trascendente genera un conflicto: los partidarios de Yahvé dan muerte a los idólatras. Surge así una casta sacerdotal. La inclinación al mal hace que el pueblo use a conveniencia las formas idolátricas de la divinidad y la trascendencia de esta.

 

b)      ARISTÓTELES Y LOS ORÍGENES DE LOS MERCADOS ESPECULATIVOS. Sin embargo, el primero que explicó sistemática y secularmente las funciones del dinero fue Aristóteles. En su teoría política, la crematística (del griego χρηματιστική, que es la capacidad de generar o ganar dinero; su raíz es χρηματα, palabra relativa a los bienes, a las cosas y al dinero; de ahí la palabra «crematística») se refiere a la distinción básica entre economía doméstica y economía comercial. La economía doméstica es la que sirve para subsanar las necesidades vitales y fundamentales de una persona y extensivamente de una familia. En cambio, la economía comercia es la sirve para intercambiar productos con el dinero que sobra, una vez subsanadas las necesidades fundamentales de las que habla la economía doméstica. Es un dinero especulativo. Por tanto, estamos en los orígenes de lo que en tiempos modernos se llama la bolsa de valores, es decir, las formas más especulativas de realizar transacciones financieras, cuya última versión son las criptomonedas.

 

c)      DIOS Y CÉSAR EL DIVINO. La tendencia de los políticos que detentan el poder de un Estado a divinizar su persona o a adjudicarse un contacto privilegiado con Dios, procede de los tiempos imperiales. El mismo Jesús se vio obligado a distinguir entre el culto a Dios y el culto al emperador. En cierta parte de los relatos evangélicos se dice que los fariseos intentaron timar a Jesús. Enviaron a sus discípulos a preguntarle si era lícito pagar el tributo al emperador romano (cf. Mateo 22,17). A lo que Jesús respondió: «Hipócritas, ¿por qué me tientan? Muéstrenme la moneda del tributo. Ellos le presentaron un denario. Y les dice: “De quién es esta imagen y la inscripción?” Le dicen: “Del César”. Entonces les dice: “Pues lo del César devuélvanselo al César, y lo de Dios a Dios» (Mateo 22,18-21). Queda claro en la respuesta de Jesús que, quien quiera maliciosamente identificar o confundir su poder político con una supuesta envestidura divina es un perverso y un engañador. Surgen así, en la tradición cristiana personajes que caen en el colmo incluso de querer comprar la gracia de Dios. Es el caso de Simón mago, quien al ver los milagros y prodigios que realizaba Felipe en la región de Samaria, quería comprarle el don que el apóstol tenía. El texto dice que Simón «practicaba la magia y tenía atónito al pueblo de Samaria y decía que él era algo grande. Y todos, desde el menor hasta el mayor, le prestaban atención y decían: “Éste es la Potencia de Dios» (Hechos 8,9-10). Emocionado Simón les ofrece dinero a los apóstoles y les dice: «Dadme a mí también ese poder para que reciba el Espíritu Santo aquel a quien yo imponga las manos» (Hechos 8,19). Entonces, Pedro le dice: «Vaya tu dinero a la perdición y tú con él; pues has pensado que el don de Dios se compra con dinero» (Hechos 8,20). Los hombres de poder en este mundo quieren ser como dioses, porque la lógica del poder así funciona, no conoce límites. Se repite así la tentación primordial que Satán hace a Adán y a Eva: «Seréis como dioses» (Génesis 3,5).

 

d)      FETICHISMO DE LA MERCANCÍA Y DEL DINERO EN KARL MARX. Por definición, un fetiche, es un objeto material que representa a un ser sobrenatural al que se atribuye el poder de gobernar una parte de las cosas o de las personas, y al que se adora y se rinde culto.

 

En la sección primera de su obra «El Capital», titulada MERCANCÍA Y DINERO, capítulo I (LA MERCANCÍA), K. Marx desarrolla un apartado titulado «El fetichismo de la mercancía, y su secreto» (Marx, pág. 36). En ese apartado relaciona sus tesis de economía política con conceptos teológicos. Afirma: «A primera vista, parece como si las mercancías fuesen objetos evidentes y triviales. Pero, analizándolas, vemos, que son objetos muy intrincados, llenos de sutilezas metafísicas y de resabios teológicos» (Marx, pág. 36). Se pregunta: «¿De dónde procede el carácter misterioso que presenta el producto del trabajo, tan pronto como reviste forma de mercancía?» (Marx, pág. 37). A lo cual responde: «El carácter misterioso de la forma mercancía estriba, por tanto, pura y simplemente, en que proyecta ante los hombres el carácter social del trabajo de éstos como si fuese un carácter material de los propios productos de su trabajo, un don natural social de estos objetos y como si, por tanto, la relación social que media entre los productores y el trabajo colectivo de la sociedad fuese una relación social establecida entre los mismos objetos, al margen de sus productores. Este quid pro quo [una cosa por otra] es lo que convierte a los productores de trabajo en mercancía, en objetos físicamente metafísicos o en objetos sociales» (Marx, pág. 37-38).

Se llega así a su concepto de «fetiche»: «Lo que aquí reviste, a los ojos de los hombres, la forma fantasmagórica de una relación entre objetos materiales no es más que una relación social concreta establecida entre los mismos hombres. Por eso, si queremos encontrar una analogía a este fenómeno, tenemos que remontarnos a las regiones nebulosas del mundo de la religión, donde los productos de la mente humana semejan seres dotados de vida propia, de existencia independiente, y relacionados entre sí y con los hombres. Así acontece en el mundo de las mercancías con los productos de la mano del hombre. A esto es a lo que yo llamo el fetichismo bajo el que se presentan los productos del trabajo tan pronto como se crean en forma de mercancías y que es inseparable, por consiguiente, de este modo de producción» (Marx, pág. 38).

Uno de los mejores intérpretes de esta tesis marxiana es Bolívar Echeverría. Según este autor: «Un fetiche es una acción, una palabra o una cosa que sirve de instrumento para lograr un hechizo (feitiço), es decir, para provocar la actualización de los sobrenatural en una situación singular concreta. Es un instrumento como cualquier otro, pero es además mágico: su efectividad rebasa la efectividad reconocida como natural por la sociedad. Su presencia real es así necesariamente doble o “mística”, a un tiempo profana y sagrada, material y espiritual, terrenal y celestial» (Echeverría, pág. 98). En este sentido, «el fetichismo consiste en la necesidad de hacer que fuerzas “sobrenaturales” -es decir, ininteligibles, y “lo natural” es “lo inteligible en principio”- intervengan en la realización de la vida humana, ningún mundo es más “fetichista” que el mundo moderno».

Por tanto, «a diferencia de otros mundos, menospreciados por “supersticiosos” e “irracionales”, en los que, sin embargo, los individuos sociales entablan ellos mismos sus relaciones, en obediencia a una hipótesis mitológica propia, en el mundo moderno los individuos sociales no podrían relacionarse entre sí si no fuera por la intervención socializadora, incontrolable e incomprensible para ellos, de las mercancías y su circulación… Las mercancías son los fetiches modernos porque, al igual que en los objetos mágicos, su realidad “profana” -su valor por el trabajo y su valor para el disfrute- se encuentra subsumida bajo su realidad “sagrada”, la de ser los agentes de la socialización (capitalista) de los individuos sociales» (Echeverría, pág. 99).

Así, el dinero es dos veces fetiche. En primer lugar, «la facilidad con que es intercambiable hace de su concreción una concreción evanescente: en cualquier lugar en cualquier momento puede dejar la concreción que tiene y pasar a tener cualquier otra concreción. En segundo lugar, sirve de representante a todos los demás “cuerpos” de mercancía. Este valor de uso socialmente adjudicado convierte al “cuerpo” de mercancía dinero en la corporeidad del valor en general, es decir, en el equivalente universal o metro en referencia al cual se miden los valores de cambio (precios) de todas las mercancías» (Echeverría, pág. 102-103).

 

e)      IDOLATRÍA DE LA POLÍTICA Y DE LA RIQUEZA SEGÚN SAN ÓSCAR ARNULFO ROMERO.  También san Óscar Romero ha desarrollado ampliamente la cuestión de la idolatría del dinero. Sostiene que «cuando se absolutiza un valor humano dándole, teórica o prácticamente, un carácter divino, se priva al hombre de su más alta vocación e inspiración y se empuja la cultura de un pueblo hacia una verdadera idolatría que lo mutila y lo oprime» (Misión de la Iglesia en medio de la crisis, 6 de agosto de 1979, n. 42).

Así, «la absolutización de la riqueza y de la propiedad lleva consigo la absolutización del poder político, social y económico, sin el cual no es posible mantener los privilegios aún a costa de la propia dignidad humana. En nuestro país, esta idolatría está en la raíz de la violencia estructural y de la violencia represiva y es, en último término, la causante de gran parte de nuestro subdesarrollo económico, social y político» (Ibídem, n. 45).

Finalmente, sentencia: «¿Qué otra cosa es la riqueza cuando no se piensa en Dios? Un ídolo de oro, un becerro de oro, y lo están adorando, se postran ante él, le ofrecen sacrificios. ¡Qué sacrificios enormes se hacen ante esta idolatría del dinero!; ¡no sólo sacrificios, sino iniquidades! Se paga para matar, se paga el pecado y se vende, todo se comercializa, todo es lícito ante el dinero» (Homilía: 11 de septiembre de 1977).

 

6.      LAS FORMAS ESPECULATIVAS DE LA RIQUEZA Y SU HUMANIZACIÓN. En las formas realizadas del capitalismo contemporáneo: ¿es posible humanizar los sistemas económicos? La crítica del Papa Francisco al sistema capitalista no busca el retorno a las formas primitivas de la existencia. De hecho, reconoce que «la tecnología ha remediado innumerables males que dañaban y limitaban al ser humano» (Laudato Si’, n. 102). Sus planteamientos se inscriben en un diálogo crítico con el mundo contemporáneo.

 

a)      NECESIDAD DE UNA REVOLUCIÓN CULTURAL. «Lo que está ocurriendo nos pone ante la urgencia de avanzar en una valiente revolución cultural. La ciencia y la tecnología no son neutrales, sino que pueden implicar desde el comienzo hasta el final de un proceso diversas intenciones o posibilidades, y pueden configurarse de distintas maneras. Nadie pretende volver a la época de las cavernas, pero sí es indispensable aminorar la marcha para mirar la realidad de otra manera, recoger los avances positivos y sostenibles, y a la vez recuperar los valores y los grandes fines arrasados por un desenfreno megalómano» (Laudato Si’, n. 114).

 

b)      SUPERAR EL PARADIGMA TECNOCRÁTICO. 1) Superación del paradigma tecnocrático. El Papa constata: «hoy el paradigma tecnocrático se ha vuelto tan dominante que es muy difícil prescindir de sus recursos, y más difícil todavía es utilizarlos sin ser dominados por su lógica» (Laudato Si’, n. 108). En otras palabras «el antropocentrismo moderno, paradójicamente, ha terminado colocando la razón técnica sobre la realidad» (Laudato Si’, n. 115). Uno de los pasos que impone la búsqueda de un sistema económico alternativo es la «renuncia a convertir la realidad en mero objeto de uso y de dominio» (Laudato Si’, 11) y al mismo tiempo reconocer que se ha dado una excesiva «confianza irracional en el progreso y en la capacidad humana» (Laudato Si’, n. 19). En definitiva, se trata de «terminar hoy con el mito moderno del progreso material sin límites» (Laudato Si’, 78). Entonces, nos dice el Papa, sumándose a los críticos de la racionalidad instrumental: «El problema fundamental es: el modo como la humanidad de hecho ha asumido la tecnología y su desarrollo junto con un paradigma homogéneo y unidimensional» (Laudato Si’, 106). Esto quiere decir que, en «el origen de muchas dificultades del mundo actual, está ante todo la tendencia, no siempre consciente, a constituir la metodología y los objetivos de la tecnociencia en un paradigma de comprensión que condiciona la vida de las personas y el funcionamiento de la sociedad» (Laudato Si’, 107). 2) LA PERVERSIÓN del paradigma tecnocrático. Tal perversión se da al mezclar en modo consciente técnica, economía y política. «La economía asume todo desarrollo tecnológico en función del rédito, sin prestar atención a eventuales consecuencias negativas para el ser humano. Las finanzas ahogan a la economía real. En algunos círculos se sostiene que la economía actual y la tecnología resolverán todos los problemas ambientales, del mismo modo que se afirma, con lenguajes no académicos, que los problemas del hambre y la miseria en el mundo simplemente se resolverán con el crecimiento del mercado. No es una cuestión de teorías económicas, que quizás nadie se atreve hoy a defender, sino de su instalación en el desarrollo fáctico de la economía. Quienes no lo afirman con palabras lo sostienen con los hechos, cuando no parece preocuparles una justa dimensión de la producción, una mejor distribución de la riqueza, un cuidado responsable del ambiente o los derechos de las generaciones futuras. Con sus comportamientos expresan que el objetivo de maximizar los beneficios es suficiente. Pero el mercado por sí mismo no garantiza el desarrollo humano integral y la inclusión social» (Laudato Si’, n. 109). «Es posible volver a ampliar la mirada, y la libertad humana es capaz de limitar la técnica, orientarla y colocarla al servicio de otro tipo de progreso más sano, más humano, más social, más integral» (Laudato Si’, n. 112).

 

c)      APOSTAR POR UN TRABAJO DIGNO PARA LAS PERSONAS. Sostiene el Papa que «ayudar a los pobres con dinero debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias. El gran objetivo debería ser siempre permitirles una vida digna a través del trabajo» (Laudato Si’, n. 128). Este principio es constantemente irrespetado por los gobernantes populistas, que no buscan la promoción de la persona, sino el rédito que sus dádivas les procuran en el ejercicio de su poder. Sin embargo, continúa el Papa: «los costes humanos son siempre también costes económicos y las disfunciones económicas comportan igualmente costes humanos. Dejar de invertir en las personas para obtener un mayor rédito inmediato es muy mal negocio para la sociedad» (Laudato Si’, n. 128).

 

d)      DIÁLOGO ENTRE POLÍTICA Y ECONOMÍA. Aunque parezca utópico o ingenuo, el Papa habla de la necesidad de un diálogo entre política y economía en beneficio del bien común: «La política no debe someterse a la economía y ésta no debe someterse a los dictámenes y al paradigma eficientista de la tecnocracia. Hoy, pensando en el bien común, necesitamos imperiosamente que la política y la economía, en diálogo, se coloquen decididamente al servicio de la vida, especialmente de la vida humana. La salvación de los bancos a toda costa, haciendo pagar el precio a la población, sin la firme decisión de revisar y reformar el entero sistema, reafirma un dominio absoluto de las finanzas que no tiene futuro y que sólo podrá generar nuevas crisis después de una larga, costosa y aparente curación» (Laudato Si’, n. 189). La esperanza del Papa llega a niveles inusitados en la búsqueda de un mundo más humano, pero actualmente imbuido de violencia y rencor: «El amor, lleno de pequeños gestos de cuidado mutuo, es también civil y político, y se manifiesta en todas las acciones que procuran construir un mundo mejor» (Laudato Si’, n. 231).

 

e)      LA LIBERTAD Y LA COMPULSIÓN CONSUMISTA. En un mundo con predominancia de los paradigmas tecnocrático y tecnoeconómico, el ejercicio de la libertad se complejiza. «Dado que el mercado tiende a crear un mecanismo consumista compulsivo para colocar sus productos, las personas terminan sumergidas en la vorágine de las compras y los gastos innecesarios. El consumismo obsesivo es el reflejo subjetivo del paradigma tecnoeconómico. Ocurre lo que ya señalaba Romano Guardini: el ser humano “acepta los objetos y las formas de vida, tal como le son impuestos por la planificación y por los productos fabricados en serie y, después de todo, actúa así con el sentimiento de que eso es lo racional y lo acertado”. Tal paradigma hace creer a todos que son libres mientras tengan una supuesta libertad para consumir, cuando quienes en realidad poseen la libertad son los que integran la minoría que detenta el poder económico y financiero. En esta confusión, la humanidad posmoderna no encontró una nueva comprensión de sí misma que pueda orientarla, y esta falta de identidad se vive con angustia. Tenemos demasiados medios para unos escasos y raquíticos fines» (Laudato Si’, n. 203).

 

f)       NUEVAS FORMAS DE COLONIZACIÓN CULTURAL. Constata el Papa: «Un modo eficaz de licuar la conciencia histórica, el pensamiento crítico, la lucha por la justicia y los caminos de integración es vaciar de sentido o manipular las grandes palabras. ¿Qué significan hoy algunas expresiones como democracia, libertad, justicia, unidad? Han sido manoseadas y desfiguradas para utilizarlas como instrumento de dominación, como títulos vacíos de contenido que pueden servir para justificar cualquier acción… Son las nuevas formas de colonización cultural» (Fratelli Tutti, n. 14).

 

g)      POLÍTICA Y MARKETING VIOLENTO. Surge, en este contexto, una expresión agresiva del marketing y del ejercicio del poder: «La mejor manera de dominar y de avanzar sin límites es sembrar la desesperanza y suscitar la desconfianza constante, aun disfrazada detrás de la defensa de algunos valores. Hoy en muchos países se utiliza el mecanismo político de exasperar, exacerbar y polarizar. Por diversos caminos se niega a otros el derecho a existir y a opinar, y para ello se acude a la estrategia de ridiculizarlos, sospechar de ellos, cercarlos. No se recoge su parte de verdad, sus valores, y de este modo la sociedad se empobrece y se reduce a la prepotencia del más fuerte. La política ya no es así una discusión sana sobre proyectos a largo plazo para el desarrollo de todos y el bien común, sino sólo recetas inmediatistas de marketing que encuentran en la destrucción del otro el recurso más eficaz. En este juego mezquino de las descalificaciones, el debate es manipulado hacia el estado permanente de cuestionamiento y confrontación» (Fratelli Tutti, n. 14).

 

7.      CONCLUSIÓN. Una constante en la historia de la humanidad demuestra que, desde que se inventó el dinero, este puede proporcionar bienestar, pero también discordia y violencia entre las personas. Desde el trueque, pasando por títulos valores, los billetes, las transacciones bancarias y las monedas digitales, queda demostrado que una minoría vive felizmente y el resto trabaja para sostener los privilegios de esa élite acomodada. Es extremadamente raro encontrar un sistema socioeconómico que piense en el bienestar de la mayoría de los ciudadanos, la misma afirmación parece contradictoria. Cabe preguntarse si es posible imaginar el mundo de un modo diverso o si estamos condenados a la depredación que el capitalismo salvaje impone. En todo caso, el Papa ha dado su punto de vista al respecto.

 

8.      REFERENCIAS. Francisco, Exhortación Apostólica Evagelii Gaudium (24 de noviembre de 2013). Id., Carta Encíclica Laudato Si’ (24 de mayo de 2015); Id., Carta Encíclica Fratelli Tutti (3 de octubre de 2020). Karl Marx, El Capital. Crítica de la Economía Política, Vol. 1, Fondo de Cultura Económica, México 19993. Bolívar Echeverría, Discurso Crítico y Modernidad. Ensayos escogidos, Desde Abajo, Bogotá 2011. Oscar Arnulfo Romero, Carta Pastoral Misión de la Iglesia en medio de la crisis del país (6 de agosto de 1979), en Miguel Cavada Diez (ed.), Monseñor Óscar A. Romero, Tomo VII: Cartas pastorales, discursos y otros escritos, UCA Editores, San Salvador 2017, pp. 117-177.


domingo, 28 de marzo de 2021

ROMEREANDO POR CHALATE (Reseña de libro)


Mons. Oswaldo Escobar Aguilar
Obispo de Chalatenango


REFERENCIA DEL TEXTO: OSWALDO ESCOBAR AGUILAR, Romereando por Chalate. Chalatenango: “¿Qué está pasando allí?, Impresos Quijano, San Salvador 2021. 279 páginas.

TESIS CENTRAL DEL TEXTO: «Romero ha sido el primer obispo mártir canonizado después del Concilio Vaticano II. La tentación es hacerlo un santo de vitrina. Se santificó orando, y también celebrando los sacramentos. Pero se santificó también en las calles y en las visitas a los cantones» (p. 17). El argumento transversal que sostiene la tesis es la narración sistemática de las 21 comunidades que visitó el obispo Óscar Arnulfo Romero en el departamento de Chalatenango.
ESTRUCTURA DEL TEXTO: Consta de cinco partes, una conclusión y un breve apartado de anexos. Las primeras cuatro partes describen, siguiendo un criterio geográfico, la serie de visitas pastorales que hizo Óscar Arnulfo Romero. La quinta parte reporta el texto de tres homilías. Finalmente, presenta una amplia conclusión y dos anexos: el primero es un testimonio de una persona que fue torturada y a quien Romero apoyó y el segundo es el texto, en latín y castellano, de la Bula de constitución de la diócesis de Chalatenango.
FUENTES PRIMARIAS IDENTIFICADAS: a) Las homilías de Óscar Arnulfo Romero; b) Su Diario personal; c) Documentos inéditos de la diócesis; d) Testimonios orales y reportados por escrito.
VALORACIÓN CRÍTICA DEL TEXTO:
1. El autor del texto es un obispo. Ello le confiere un peso específico, en cuanto queda claro el apoyo y el aprecio del episcopado hacia el santo salvadoreño. Otras veces dicho apoyo no queda suficientemente expresado.
2. La tesis central del libro expresa la importancia de no arrinconar el legado romeriano, buscando por el contrario formas de aplicación de su pensamiento.
3. Deja muy claro el talante pastoral y misionero de Óscar Arnulfo Romero.
4. Una clave de lectura del martirio de Óscar Arnulfo Romero está en su encuentro temprano con la muerte de un sacerdote, Pbro. Nicolás Aguilar. Si bien el texto no desarrolla suficientemente ese punto, lo plantea como un pasaje importante en la vida del joven obispo Romero y en su posterior martirio.
5. Pone en evidencia aspectos basilares del ministerio pastoral de Óscar Arnulfo Romero: respeto de los derechos humanos, aprecio por las congregaciones religiosas femeninas y masculinas, exaltación del laicado, cultivo de las vocaciones sacerdotales, defensa de los sacerdotes, entre otros.
6. El uso de las fuentes primarias, en particular las homilías y el diario, es muy original. No son fuentes inéditas, pero ofrecen un enfoque localizado (desde Chalatenango). Es la primera vez que se hace un ejercicio de esa naturaleza.
7. El autor, entre líneas, nos deja entrever su vena romerista o romeriana. Por lo que parece, el autor está en condiciones de hacer aportes más rigurosos en la línea de buscar formas de aplicación de la herencia pastoral dejada por Óscar Arnulfo Romero.
8. Una desventaja que tiene el texto es que está focalizado en Chalatenango y para quien no esté familiarizado con el estilo de vida, la historia y el enfoque pastoral de esa diócesis, encontrará alguna dificultad para captar la riqueza del texto.
9. Finalmente, el texto está bien escrito. Lenguaje sencillo y con pocos errores tipográficos.
FRASES SOBRESALIENTES EN EL TEXTO:
• «Romero ha sido el primer obispo mártir canonizado después del Concilio Vaticano II. La tentación es hacerlo un santo de vitrina» (p. 17).
• «Podríamos decir que Chalatenango es el lugar del primer mártir salvadoreño y a la vez de nuestra área de Centro América» (p. 56).
• «Tengo la esperanza, como muchos la tienen, que nuestro Romero sea el primer doctor de la iglesia latinoamericana» (p. 73).
• «[Romero] gozó, sufrió y vivió la realidad del pueblo chalateco» (p. 106).
• «Romero, debido a las manipulaciones e ignorancias de muchos por no haberlo leído o estudiado, es considerado un enemigo declarado de las Fuerzas Armadas. Pero con toda certeza, sostenemos que tal visión es sesgada e incorrecta» (p. 189).
• «En Chalatenango fue el sitio donde Romero mejor ha concretizado su ministerio pastoral; su Iglesia soñada» (p. 266).
OPINIONES VERTIDAS ACERCA DEL TEXTO:
• «He examinado con atención los calificativos con los que se refiere nuestro autor al cuarto arzobispo de San Salvador: a los tres que todos repetimos de memoria -profeta, pastor y mártir- él añade: “el santo” o “nuestro santo”. Y lo es porque se encarnó en nuestra realidad» (Cardenal Gregorio Rosa Chávez, Prólogo, p. 12).
• «La vivencia de Monseñor Romero con las comunidades tienen como un punto esencial, la convivencia con la gente, con frecuencia en una atolada, en un café con pan o en una comida fraterna. A él le encantaban las atoladas. Pero también disfrutaba admirando la creatividad de nuestro pueblo expresada en las artesanías de La Palma y de otros lugares» (Ibídem).

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